Mostrando entradas con la etiqueta Els Joglars. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Els Joglars. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de agosto de 2013

El coloquio de los perros


Se acusa de “cervanticidio” a la versión libre que la compañía Els Joglars ha hecho de “El coloquio de los perros”, de Cervantes, actualmente en gira, y bajo el aval de la Compañía de Teatro Clásico. Algunos críticos hablan de “chistes malos, personajes zafios y situaciones truculentas en un despliegue de mal gusto (…)”. Y nos preguntamos, ¿no es un clásico algo que debe permanecer vigente? ¿Por qué no ha de poder versionarse y adaptarse de forma que pueda resultar inteligible e identificable en el S.XXI?

Comencemos explicando que “El coloquio de los perros” es un fantástico texto de Cervantes, perteneciente a sus Novelas Ejemplares, como suele saberse. Lo que quizá no se sepa es que, a pesar de considerarse un texto independiente, no puede serlo en última instancia, pues es en una de las novelas anteriores, “El casamiento engañoso”, donde un personaje da a leer esta historia a otro.

Los protagonistas de la versión son dos perros, Cipión y Berganza, dotados con el don del habla solamente por una noche. Encerrados en una perrera, narrarán al guarda de seguridad sus múltiples andanzas, la diversidad de amos que tuvieron a lo largo de los años, y las conclusiones que sacan acerca del mundo y de la existencia humana y canina. Tocan también temas como la diferencia de clases, pues los canes fueron tanto mimados cachorros como olfateadores de droga en aduanas, para más tarde volver a dirigir rebaños, etc.

El principal problema que para ciertos sectores del público puede suponer este montaje (como todos los de Els Joglars) es que la compañía se empeña, y es un ahínco estupendo, en actualizar todas las obras que representa; esto es, acercarlas a nuestros días. Siendo este su tercer Cervantes (tras “El retablo de las maravillas” y “En un lugar de Manhattan”, adaptación del Quijote), algo harán bien cuando los espectadores llenan de vítores y bravos el patio de butacas una vez termina el espectáculo. Sin embargo, aquella porción del público, como decimos, no logra entender que una obra puede evolucionar, versionarse, modificarse libremente sin que por ello pierda significado ni fuerza.

Tampoco merece mucha atención una crítica que literalmente reza “y olvidemos al susodicho Manolo a cargo de Xevi Vilà” o “los acusados han perpetrado con premeditación y alevosía un auténtico teatricidio contra la pieza cervantina, sin más propósito que alimentar su ego y aumentar su pecunio”. No puede desprestigiarse así el trabajo de un actor ni mucho menos de una compañía que lleva en pie más de cincuenta años. Cierto es que la composición del personaje del guarda no es la mejor y que además es el encargado de contemporizar la pieza. También es verdad que la función no será la de mayor calidad de la compañía, pero sin duda proporciona diversión al público y, ojo fieles cervantinos, un nuevo acercamiento a este clásico que, si no fuera por Els Joglars, no habría ocurrido.

En esta su primera obra como director del grupo, tras la marcha de Boadella para encabezar los madrileños Teatros del Canal, Fontserè no sólo se ha encargado de dirigir la pieza y protagonizarla, sino que también es el partícipe de la versión de la misma.

Ramón Fontserè y Pilar Sáenz realizan un trabajo de composición excelente, adaptando su propio cuerpo a la figura de un can, manos como patas, aullidos muy convincentes y posición en general más que correcta, sin que por ello deje de entenderse una sola palabra. Los secundarios no lo tienen más fácil; apenas han de corporeizar más de diez personajes distintos, algunos humanos, otros caninos, todos diferentes y con muy buen hacer. Xavi Vilà, como decíamos, está menos rodado. Su Manolo es quizá el único punto de demasiada actualidad que desentona. Sin embargo, ésa es la intención de Els Joglars, y resulta igual de válida que cualquier otra.

La escenografía, realizada con cuidada economía de medios, presenta seguramente menos decorado que en las primeras representaciones que de esta obra se hicieron siglos atrás. Con un cajón rectangular y medias máscaras (que pueden reflejar a la par dos personajes), además del buen uso de la iluminación, se levanta una función muy entretenida a la que, por poner un “pero”, puede que sobren una escena o dos.

El escenario ha de ser espacio de libertad, de juego y creación, no de ataduras. Habrá distintas visiones; muchas se verán como válidas, y otras como “teatricidio”, pero no olvidemos que quien manda y quien consume es el público, y en este caso, su posición es bien clara.

Valoración: 4/5
“El coloquio de los perros”, de Cervantes. Adaptación de Albert Boadella, Ramón Fontserè y Martina Cabanas. Reparto: Ramón Fontserè, Pilar Sáenz, Dolors Tuneu, Xavi Sais, Xevi Vilà. Dirección: Ramón Fontserè. Duración: 85 minutos.
La Cava, Festival de Teatro Clásico de Olite, 2 de agosto de 2013.

martes, 17 de enero de 2012

El Nacional (Els Joglars)



El pasado viernes 13 de enero pudimos disfrutar de un hermoso homenaje al mundo del teatro en el Gayarre de la mano de la compañía Els Joglars y su nuevo espectáculo, “El Nacional”. No deberíamos decir “nuevo”, ya que los Joglars lo habían presentado hacia 1993, y debido al gran éxito que obtuvo en su momento, y para celebrar el 50 aniversario de la compañía, lo han vuelto a montar.

Siendo este el cuarto espectáculo que vemos de Els Joglars (tras “En un lugar de Maniatan” –2005-, “La cena” –2008- y “2036 Omena-G” –2011-), será posiblemente éste del que más convencidos salgamos del teatro. Es, cierto también, la primera vez que los vemos en el Gayarre, en lugar de en el Baluarte, algo que se agradece debido a la íntima atmósfera que crea el acogedor teatro pamplonés.

Como hemos dicho, el punto de vista más claro que pudimos sacar de la obra es que se trata de un completo y complejo homenaje al teatro y a, no toda, la gente que vive de y para él. Es un planteamiento además muy acertado debido al momento y circunstancias que rodean España (la innumerablemente nombrada crisis financiera). De hecho la idea de preparar el primer “Nacional” en el 93 fue también la misma, pero con la crisis de aquella época.

Utilizando un humor, en ocasiones, más que mordaz y deslenguado, pero sin duda alguna, de forma original como sólo Els Joglars sabe presentar sus espectáculos, el montaje iba alternando la historia principal con pasajes de la ópera Rigoletto, de Verdi, con estupendas interpretaciones de la mano de la soprano Begoña Alberdi y el tenor Enrique Sánchez Ramos.

El hecho de que en la obra fueran alternándose ambas historias, que hubiera pasajes musicales tan bien cantados, y que el humor tan inteligente de Els Joglars lo cubriera todo, hizo que las dos horas que duró “El Nacional”, se nos pasaran en poco más de un suspiro.

La escenografía estaba también muy cuidada, con multitud de alfombras cubriendo el suelo ordenadamente desordenadas. Curioso el uso de las velas también, aunque éstas le ocuparan más de un lamento al protagonista, Ramón Fontserè, al comienzo de la función. El mismo actor, que siempre realiza interpretaciones impecables, nos dio la impresión de comenzar algo desconcentrado, aunque tras unos momentos logró focalizar su mente y adentrarse en la mente de su tan complejo personaje, Don José. Los propios actores, en su blog, contaban cómo, tras mes y medio sin subirse a las tablas, era su primera actuación y se encontraron más de un percance que supieron salvar gracias a la experiencia y tablas adquiridas con los años. Mención especial para Minnie Marx, con un papel más pequeño en este montaje, pero siempre encantadora.

Contemos de qué va “El Nacional”:  Desesperado por la decadencia que somete, más que nunca, al teatro, Don José, anciano acomodador del que fue Teatro Nacional de Ópera, y hoy en estado de ruina debido a la gran crisis, asume la ardua misión de resucitar y renovar el arte lírico entre los restos del monumental coliseo. Con el fin de impulsar este nuevo renacimiento, Don José adiestra a un grupo de indigentes para representar el Rigoletto, personaje que considera como el símbolo del arte escénico, aunque confunda a su autor con Shakespeare.

Lógicamente, al contar con un grupo de indigentes como protagonistas, algunos de ellos extranjeros que pocas palabras conocen de nuestro idioma, se desatarán una serie de hilarantes situaciones con las que el público no podrá más que dejar salir la carcajada que surgirá debido a las mismas. Y, sin saberlo, sacarán más de una conclusión sobre cómo ven algunos (y personalmente, nos incluimos) el mundo del teatro, un mundo en el que ni todo es tan fácil como se cree ni todo es tan complicado como se pinta. Allá aludidos...

Nota: 4/5
"El Nacional", de Els Joglars. Reparto: Els Joglars. Dirección: Albert Boadella. Duración: 125 minutos.
Teatro Gayarre, 13 de enero de 2012.